lunes 4 de enero de 2010

Parábola de los dos gatos y el mono

Dos gatos se peleaban por la comida que robaban. Por fin llamaron al mono para que hiciese de juez en el reparto. El mono dividió la comida en dos partes iguales. Luego se sentó, examinó primero una parte y después otra, dijo que quizá una parte era algo mayor que la otra. Quitó de ella un poco y se la comió. Cuando las examinó de nuevo le entraron sospechas de que quizás había quitado demasiado y con ello las porciones siendo desiguales. Quitó de nuevo un poco de la porción mayor, y se la comió. Y así continuó, pues siempre que quitaba algo necesitaba igualarlo, con lo que la comida disminuía progresivamente.

A la vista de lo sucedido, y temiendo los gatos quedarse sin nada, dijeron al mono que parase de comer, y que ellos mismos se arreglarían entre sí, a lo que el mono replicó: ‘no tengan prisa amigos. Cualquiera que sea el resultado, lo que queda de la comida son mis honorarios. El caso está acabado. No vuelvan a pelearse.”


Carlos Díaz, Prudencia temperada